Santo Domingo Este — Lo que antes era un espacio de sano entretenimiento para las familias de Hainamosa hoy se ha convertido en un parque olvidado y marcado por el vandalismo, la oscuridad nocturna y la falta de mantenimiento. La inseguridad en Parque de Hainamosa representa un riesgo para los niños y un freno al desarrollo social del sector, afectando la convivencia y el uso comunitario.
El parque, ubicado junto a la Carretera Mella, fue construido hace más de una década y fue uno de los principales espacios verdes del municipio. Sin embargo, en los últimos años ha sufrido un abandono progresivo que ha reducido drásticamente su uso por parte del público.
De recreación a abandono
Según testimonios de vecinos:
- Las lámparas han sido destruidas, dejando el parque completamente oscuro al atardecer.
- Los asientos públicos están rotos o vandalizados, dificultando que las familias puedan descansar.
- Los columpios y juegos infantiles están en pésimo estado, con materiales corroídos o partidos.
Muchas madres cuentan que ya no pueden llevar a sus niños al parque por miedo a que sufran un accidente o sean víctimas de algún delito. Esta percepción de inseguridad ha transformado un lugar de esparcimiento en uno evitado incluso durante el día, limitando la vida social y el ocio familiar.
Causas y factores del deterioro
Los residentes señalan varias causas que explican el abandono progresivo y la inseguridad en Parque de Hainamosa:
🔹 Vandalismo recurrente: Personas ajenas al barrio rompen equipamientos públicos.
🔹 Ausencia de vigilancia continua: Falta de presencia policial o guardias comunitarios que disuadan actos delictivos.
🔹 Mantenimiento insuficiente: La Alcaldía de Santo Domingo Este ha ejecutado podas rudimentarias, pero no trabajos integrales que revitalicen el parque.
“No fue una poda, fue cortar los árboles casi por la mitad”, expresó un residente sobre los trabajos recientes, criticando el impacto estético y ecológico en el parque.
Impacto en la comunidad
El abandono y la inseguridad en Parque de Hainamosa afectan directamente la calidad de vida de los vecinos:
- Reducción de espacios de recreación familiar.
- Aumento de la percepción de inseguridad en la zona.
- Disminución del uso social y comunitario del parque.
- Riesgo de accidentes por juegos y estructuras deterioradas.
Vecinos aseguran que antes el parque era un punto de encuentro y disfrute para toda la familia, pero ahora el deterioro y la inseguridad han reducido la participación ciudadana y la interacción comunitaria.
